Poema visual 8: es-fumar-se (o dejar de fumar)

dejar de fumar
Poema visual basado en esta fotografía creativa o artística, que sólo verla ya dan ganas de dejar de fumar.

Estilo e influencia poética

Dejar de fumar ¿fácilmente?

Dejar de fumar es fácil si sabes cómo, es el largo título, con gancho, del libro que leí para dejar de fumar.

¿Fue fácil?

-No.

¿Lo dejé?

-Sí, pero no por el libro. Y desde luego no fácilmente.

El libro no fue definitivo, si bien me aportó ciertas claves interesantísimas.

método fácil dejar de fumar
«Es fácil dejar de fumar…»

Se trata del método Allen Carr (quien acabó muriendo de cáncer de pulmón a los 72, según wiquipedia). En cualquier caso, puede resumirse en cuatro frases:

Si uno piensa que al dejar de fumar se está privando de algo valioso (momentos de escape, de disfrute, de relación social, etc.), será complicado mentalmente dejarlo. Si en cambio se es consciente de la liberación que supone, de las desventajas que nos quitamos de encima, entonces -dice él- lo lograremos “fácilmente”.

Salvo raras excepciones (fumadores que pasan con 2 cigarrillos al día, y ahí se quedan), todo fumador acaba siendo un fumador empedernido, es decir esclavizado, y entonces querrá dejarlo. Las adicciones van a más, por definición.

Allen carr
Allen Carr, autor de este libro

Pero ninguno de esta clase de fumadores (la mayoría) conseguirá dejarlo “fácilmente”, por la siguiente razón: lleva años y hasta décadas queriendo dejar de fumar (años durante los cuales se ha ido perjudicando seriamente la salud), y reprochándose a sí mismo su falta de voluntad o de convencimiento.

Así que cuando alguien me pregunta “¿te fue fácil?”, yo le digo:

-Me costó sólo veinte años.

Y creo que a todos (esta gran mayoría) nos ha costado eso, 10 o 20 años… más la mitad de la salud que tuvimos un día.

Parece que hay que llegar a un punto de sentirse la salud machacada (tal vez sin opción de restablecimiento), de haberlo dado por imposible, de haberlo intentado y haber recaído nuevamente… ¡un desastre! Es esta sensación y pensamientos lo decisivo en la balanza, en la lucha contra la adicción al humo.

El estilo del poema “Es-fumar-se”

Dario Grandinetti fumando
Dario Grandinetti fumando en un fotograma de El lado oscuro del corazón (referido abajo).

Como decía, hay que acabar bien harto de humo, hasta la coronilla. Tiene que salirte por las orejas, como en esta fotografía creativa o artística, la cual por cierto no he logrado identificar, ni saber su autor.

La parte conceptual es más bien frívola (¿volátil?), un remanso de paz para el poeta re-concienzudo y denso. Así que, en forma volátil, como buena poesía visual (que además de tipográfica es fotográfica en mi subespecie “poemágenes”) los versos se es-fuman de forma “volátil”.

Y el último verso representa, más o menos, el cigarrillo en la boca del sujeto.

A nivel de estilo, pensamos que el poema nunca hubiera sido el mismo sin la influencia de “Llorar a lágrima viva”, de Oliverio Girondo. (Descubrí este poema en la película “El lado oscuro del corazón”, ya referida en el anterior post “Poema visual 3: poeta / La figura tipo del poeta”).

El lado oscuro del corazón
La carátula

Comparemos por ejemplo este verso:

Toser carretas y cenizas. Fumarse las pestañas, las cejas, el filtro y las uñas.

Con este de Girondo (salvando las distancias y con perdón), con infinitivos, uso metafórico o simbólico de partes del cuerpo para insistir en la expresión de un hecho corporal/fisiológico (llorar, fumar):

Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.

Y nada más; sólo deciros que, si queréis dejar de fumar, vale mucho la pena, en serio ?

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Contenido original. MBG – twitter.com/ComuniMan