Si ésto es un hombre.

El comienzo de Si esto es un hombre

¿Cómo escribir sobre Auschwitz?La «Nueva Biblia»Sobre el mal y los «hombres corrientes»Un monumento a la memoriaLa problemática muerte de Primo Levi.Cita del «lenguaje nuevo»cita de la «plegaria de Kuhn»cita del no-sistemaSin aparatosidad y sin cóleraUna de las citas más impactantes del librocitas de la muerte en vidanotas al pie

Dedicatorias y comienzos impactantes.
Serie no-ficción.

[2]
Los que vivís seguros 
En vuestras casas caldeadas 
Los que os encontráis, al volver por la tarde, 
La comida caliente y los rostros amigos: 
Considerad si es un hombre 
Quien trabaja en el fango 
Quien no conoce la paz 
Quien lucha por la mitad de un panecillo 
Quien muere por un sí o por un no. 
Considerad si es una mujer 
Quien no tiene cabellos ni nombre 
Ni fuerzas para recordarlo 
Vacía la mirada y frío el regazo 
Como una rana invernal 
Pensad que esto ha sucedido: 
Os encomiendo estas palabras. 
Grabadlas en vuestros corazones
 

Al estar en casa, al ir por la calle, 
Al acostaros, al levantaros; 
Repetídselas a vuestros hijos. 
O que vuestra casa se derrumbe, 
La enfermedad os imposibilite, 
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro. 



En el prólogo de esta edición, Vicenç Villatoro se pregunta: ¿cómo se puede escribir literatura sobre Auschwitz? Una de las pesadillas recurrentes en el campo, era que lo contaban a los suyos y no eran comprendidos, o ni siquiera escuchados. Las palabras y los recursos literarios nunca son adecuados (suficientes, satisfactorios, pertinentes) ante el monstruo del horror, y en cambio, se impone el silencio…

«Si los Lager [campos] hubiesen durado más tiempo, habría nacido un lenguaje nuevo y áspero;» Pág. 176

Sin embargo, para Levi nada había más urgente y necesario.
Porque son «historias» de una «Nueva Biblia», después de la cual ya no es posible creer en la providencia. En un episodio de «selección», en su litera el viejo Kuhn da gracias a Dios por haberse salvado, y en la litera de al lado yace Beppo el griego, que con veinte años mañana pasado irá a las cámaras de gas; y dice Levi:

«Si yo fuera Dios escupiría al suelo la plegaria de Kuhn.» Pág. 185

Es «todo el mal de nuestro tiempo» lo retratado por el autor, que él se representa en una imagen bien conocida:

«un hombre famélico, con la cabeza gacha y la espalda curvada, en la cara y en los ojos del cual no se pueda leer ningún rastro de pensamiento.» Pág. 131

Y es el Mal de los «hombres corrientes» 1, funcionarios integrados en un sistema de precisión germánica; Levi se pregunta:

«¿No será más saludable tomar conciencia de no tener sistema?»
(Pág. 62; «Iniciación»)

auschwitz
Levi estuvo en un campo dependiente de Auschwitz.

Porque, si bien era corriente el trato a golpes y los gritos como «ladridos bárbaros» que «parecen dar salida a una rabia vieja de siglos», en muchos procesos de «selección» y organización los alemanes actuaban «con la calmosa seguridad de quien no hace otra cosa que su trabajo de cada día».

«Así, discretamente i ordenadamente, sin aparatosidad y sin cólera, por los barracones del Ka-Be [Barracón de enfermos] ronda cada día la destrucción, i toca a éste o aquel». Pág. 79

Si esto es un hombre constituye un monumento a la memoria 2, en el que Levi consigue equilibrar contención y emoción. No hay mejor literatura para aproximarse a hechos tan graves, y profundizar en el concepto hombre, sus grandezas y miserias, que su trilogía de Auschwitz, la no-ficción novelesca y autobiográfica de Levi.

Ésta es una de las citas más impactantes sobre los campos:

«Nadie ha de salir de aquí, ya que podría traer al mundo, junto al señal impreso en la carne, la mala nueva de todo lo que en Auschwitz, el hombre ha sido capaz de hacer del hombre». Pág. 82

Sobre la muerte de Primo Levi

Levi en edad avanzada
Levi en edad avanzada.

Resulta chocante pensar que el mismo hombre, casi cincuenta años más tarde, decidiera supuestamente, acabar con su vida arrojándose por el hueco de la escalera. Por un lado, la «experiencia» de los campos de trabajo no pudieron con él, y le habrían enseñado una valoración distinta de la vida. Por otro lado, por causa de las mismas «experiencias» había estado ya muerto en vida, «flotando sobre el vacío de una desesperación sin fondo» 3:

«Cuando habla, cuando mira, da la impresión de estar vacío por dentro, de no ser mas que un envoltorio, como los despojos de insectos. (…), i es previsible que cuando le envíen a la muerte, marche con esta misma indiferencia total.» Pág. 64

«; hemos visto partir hacia la nada a nuestras mujeres e hijos; convertidos en esclavos (…), extinguidos en el alma antes de serlo por la muerte anónima. No volveremos.» Pág. 81

«; no estoy lo suficientemente vivo para poderme suprimir.» Pág. 203

Según Wikipedia, las amistades de Levi no creen que se tirara por el vacío. Como químico, Levi conocía medios menos aparatosos; lo veían con frecuencia y «no previeron en ningún momento tal desenlace».


Notas al pie:
1 – Apéndice de 1976; 7. Sobre «el odio fanático de los nazis.» Pág. 281
2 – Es el título del prólogo de V. Villatoro.
3 – Página 27, sobre el traslado en tren de mercancías, precintado, al Lager.


Escrito por Comuni Man, 20/07/19, 
Redactor de contenidos.

Obra reseñada: SI AIXÒ ÉS UN HOME, de Primo Levi; 5ªedición 2005 ;

Edicions 62; colección Butxaca 62.
Título original: Se questo è un uomo. 1958, 1963, 1989.
Citas de la obra en la reseña: traducidas por este redactor desde la mencionada edición en catalán.